Conversatorios, construyendo comunidades de conocimiento en la era de la colaboración.
Conversatorios, construyendo comunidades de conocimiento en la era de la colaboración.
Estamos protagonizando un momento histórico global sin precedentes, la transformación digital impacta transversalmente en la vida cotidiana y en especial en la vida organizacional.

La multidimensionalidad de este cambio global pone de relieve el contar con una serie de competencias claves que, a manera de fondo de cuadro, intervienen permitiendo que logremos adaptarnos al contexto. El pensamiento sistémico, la plasticidad-flexibilidad, la gestión del cambio, la creatividad, la integración emocional, son algunas de estas competencias mencionadas. Desarrollar estas capacidades implica un proceso, que pasa por diversos estadios de maduración de las mismas, y que desde CFP proponemos transitarlo desde diversos espacios formativos y de transferencia a la tarea. Los Conversatorios vienen a funcionar como un dispositivo de articulación de estos entrenamientos, donde reina la convergencia de saberes, experiencias y perspectivas, para compartirlas e intercambiarlas.

Proponemos aprender a aprender desde un lugar generoso, y esto nos llevó a pensar un espacio distinto para ser diferentes en nuestro quehacer como consultores. El respeto a la palabra, el respeto a las ideas, sin renunciar a la pasión con la que éstas se expresan, caracterizan al Conversatorio como una herramienta útil para desarrollar nuestro ser “explorador”. Es otra forma de trabajar con nuestros clientes, que se aleja del método tradicional del espacio áulico, con formato disertante/escucha. Se trata de una metodología que tomamos del mundo de la psicología, y que en el ámbito empresarial es totalmente novedosa.

En un Conversatorio no hay jerarquías; estamos todos en un mismo nivel de compartir nuestros pensamientos, nuestros paradigmas, nuestra trayectoria, nuestro aprendizaje. Es un espacio donde compartimos el conocimiento, pero también compartimos lo que sentimos, lo que pensamos, nuestras perspectivas, a los fines de co construir un resultado.

Aquellos que participan encuentran un espacio de conexión con otras personas, de networking, un lugar donde son escuchados. Además, se sienten valorados, porque el protagonista es el público, la palabra y el hilván que generamos de ella.

Conversatorio como tertulia donde todos enseñan, aprenden y comparten.

Por otro lado, es un gran desafío para quienes moderamos estas instancias, ya que nos obliga a despojarnos de los paradigmas, preconceptos, juicios, y sobre todo del control, sobre el espacio y el resultado. Esto requiere mucha humildad, porque debemos tomar distancia de esa posición del supuesto saber con la que habitualmente un disertante se para frente a su audiencia, para compartir lo que nos pasa. Es un espacio distinto, diferente, de formación empresaria, pero más sensible, más cercano, que nos permite crear comunidad con nuestros clientes y tocar la fibra íntima del vínculo con ellos. Esto nos permite co crear un espacio empresario mejor, un mejor bienestar para la gente que trabaja con nosotros. En definitiva, un mundo mejor.